Eirin: Una noruega en Argentina

Ella es Eirin. Como cualquier chica de Buenos Aires, padece el tráfico porteño y disfruta desayunando un café con leche y medialunas en el bar de la esquina. Es hincha de Racing, vive en el debate constante entre comer o no comer tanta carne, y cuando no está trabajando desde su casa en Villa Crespo, sale a dar una vuelta por la ciudad. Hasta acá, podría ser como cualquier otra porteña; pero con la diferencia de que Eirin es Noruega, y encontró en Argentina su nuevo lugar en el mundo.

Y decimos ‘nuevo’ porque Eirin es una nómade: a los 17, se animó a estudiar todo un semestre en Panamá, cuando solo sabía decir dos frases en español: “Hola, yo soy Eirin” y “¿Puedes prestarme una toalla?”.  Ahora, habla el idioma de Cervantes con fluidez, y a veces, hasta se le escapa un:“che, boludo”. Pero Panamá fue solo el puntapié: su carrera como licenciada en Ciencias Políticas -y su pasión por las diversas culturas del mundo- la llevaron a instalarse en distintos países del globo; y desde hace tres años, Argentina es su casa.

Pero, ¿qué hace una noruega en el país más austral? Vimos su video contando un poco más su experiencia, y nos gustó tanto, que quisimos entrevistarla:

CN: ¿Cómo es pasar de Noruega a Argentina?

E: Casi todos los noruegos lo dicen: es quinientas mil veces más fácil ir de Noruega a Argentina, que al revés.

CN: ¿Por qué?

E: Porque acá es una ciudad grande y podés hacer lo que quieras, la gente de acepta y hay muchos estilos de vida distintos…En Noruega, en cambio, las personas son un poco más cerradas, y la cultura es bastante homogénea, como una “monocultura”. Además, hay una idea muy rígida de cómo deben hacerse las cosas. Por ejemplo: “todos los bebés tienen que dormirse a las siete de la noche”. Si tu bebé se duerme más tarde…¡todo mal!

CN: ¿Qué recomendación le darías a nuestros estudiantes que quieren ir a trabajar a Noruega, y quieren integrarse en la sociedad?

E: Con respecto a la parte emocional, es importante prepararse un poco. Ir sabiendo que la vida es muy diferente, la cultura es muy distinta; por ejemplo, después de las seis de la tarde y los domingos está todo cerrado. Además, aunque tengas un buen sueldo, salir a comer es muy caro.  Entonces, la gente no va todos los días al café de la esquina a desayunar. Hay que saber que hay que acostumbrarse a un estilo de vida más frío, y eso no es fácil.

Por otro lado, los noruegos tienen esa cosa de que no están tan interesados en conocer gente nueva…¡la mayoría sigue siendo amiga de sus compañeros del jardín! Así que es un poco difícil meterse en un nuevo grupo. Por eso, lo que siempre se puede hacer es meterse en grupos, en actividades donde todos tengan intereses en común. También hay muchos grupos de latinos en Noruega.

CN: ¿Cómo fue tu experiencia como nativa noruega para aprender español?

Creo que tuve la mejor experiencia. Cuando fui a Panamá, con 17 años, vivía en una ciudad pequeña sin extranjeros, y nadie hablaba inglés. Y yo sólo sabía dos frases en español. Pero me gustó el desafío. Y después de unas semanas, fui a una reunión de otros alumnos extranjeros, y ya podía decir cosas más complejas, podía tomarme el transporte público sola e indicarle al chofer dónde me bajaba. Yo nunca tomé un curso de español, pero estando tan inmersa, el aprendizaje fue muy rápido. Pero todavía hay cosas que no puedo decir bien, y algunas construcciones de condicionales me resultan difíciles.

CN: ¿Sentís que tenés una predisposición para aprender fácilmente idiomas?

En realidad, creo que cualquier persona puede aprender un nuevo idioma; pero a algunos les cuesta más, y también tiene que ver con la personalidad. Yo soy muy extrovertida, me encantan los idiomas, hablar, contar historias, me gusta entender el humor de los lugares a los que voy.

CN: ¿Cuál sería tu consejo para alguien que quieren aprender un nuevo idioma?

E: Nunca tengan miedo. Está perfecto decir cualquier cosa mal, lo importante es decirlo, en algún momento te vas a hacer entender. Yo sí creo que tengo una facilidad, pero no tener miedo y querer comunicarse es mi mejor consejo.

CN: Y, ¿cuál es tu consejo específicamente para los hispanohablantes que quieren aprender noruego?

E: Yo siempre digo tres cosas. Primero, fijarse muy bien en no pronunciar las D que no hay que pronunciar, eso es uno de los errores más comunes de los estudiantes. Después, practicar los sonidos que no existen en español, como la “U”. Y tercero, aprender desde el primer día dónde poner bien el verbo y el sustantivo en una oración, que no funciona igual que en español.

CN: ¿Cuál es la mejor forma para no frustrarse al principio?

E: Siempre va a ser frustrante. Yo acabo de hacer un año de hebreo, y fui casi la peor. Pero si uno lo quiere, lo va a hacer. Además, el aprendizaje de los idiomas es como subir una escalera, no es una línea recta. Uno puede sentir que no avanza, y un día, de golpe, ya está hablando. Es un proceso en etapas. Así que hay que ser paciente; no es fácil para nadie el noruego, salvo para los suecos. Y si ya están viviendo allá, que no se frustren si sienten que la gente no quiere practicar.

CN: ¿Cómo es eso?

E: En Noruega, si sienten que no hablás tan bien en noruego, cambian enseguida al inglés…o incluso al español. Ahora, en noruega, está muy de moda la cultura latina y aprender español, las clases de salsa, de tango, de flamenco. Y los noruegos van a querer practicar el español que están aprendiendo en sus cursos.

CN: ¿Qué es lo que más te gusta del idioma español?

Me gusta que se pueden decir las cosas de muchas maneras distintas, es un idioma muy rico, tiene muchísimas más palabras que en noruego no existen, ¡y nunca voy a terminar de aprenderlas!
¡Gracias Eirin! ¡Nos encantó charlar contigo!


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Cosas que ocurren cuando tienes que trabajar en Noruega: diferencias culturales

Nos encanta el blog A Frog in the Fjord, que trata sobre las experiencias de una joven francesa viviendo en Noruega. Hace un par de meses tradujimos su nota sobre el lado romántico del idioma noruego, y hoy vamos a traducir Weird Things Norwegians do during meetings, es decir: las cosas más raras que hacen los noruegos durante las reuniones laborales. Es una nota sobre las diferencias culturales entre trabajar en noruega y otros países europeos, como España o Francia. ¡Esperamos que les guste y nos cuenten qué les ha parecido!

Ir al trabajo con los esquís

¿En qué otro país la gente va a la oficina y a las reuniones de trabajo con los esquís al hombro? Y esto no se detiene ahí: a los noruegos les encanta demostrar que pueden ir a esquiar justo después del trabajo y no tienen que esperar al fin de semana como el resto de los mortales.

Tejer en las reuniones

En Noruega está totalmente aceptada hacer otras cosas durante las reuniones de trabajo además de escuchar o tomar notas, como por ejemplo: tejer. Algunos dicen que les ayuda a concentrarse tener las manos ocupadas, pero para otros puede resultar molestos escuchar el ruido de las agujas de tejer chocándose todo el tiempo. Como protesta, algunos están comenzando un nuevo movimiento: tallar o cortar madera en respuesta a los tejedres molestos. Chicos, una pregunta: ¿esto es una oficina o un taller de artesanías?

 

Enojarse y sonreír al mismo tiempo

Al principio, en Noruega, sentí como todos estaban de acuerdo con todos. “Todo el mundo es tan tranquilo aquí”, pensé. La gente sonríe, nadie se enoja. ¡Que maravilloso! En realidad, muchas reuniones que aparentan ser pacíficas para un extranjero, en realidad están llenas de mensajes cifrados entre las personas. Estos mensaje implican sonrisas agresivas sutiles y pequeños guiños que en realidad significan enojo o desacuerdo. Si logras captar todos estos mensajes, te merecen una medalla: ¡has logrado superar la etapa 350 de la integración cultural en Noruega! Pero, sinceramente: ¿no es mejor creer que todos se aman?

trabajo en noruega

Dejar la corbata en casa

En las reuniones de trabajo en Noruega no se espera ningún código de vestimenta.

Una vez tuve una reunión con un embajador y un representante del Ministerio noruego. Tenía miedo de estar muy informal; me había olvidado de la reunión y tenía puesta una camiseta de algodón rayada roja con una imagen de Pipi Mediaslargas. Pero cuando vi al embajador llegar en pantalones cortos y zapatillas deportivas, y al tipo del Ministerio con los anteojos rotos que había “reparado” con un trozo de cinta adhesiva sobre los ojos, me di cuenta que no estaba tan mal como pensaba.

trabajo en noruega
¿Recuerdas a Pippin Mediaslargas?

Olvidarse de usar zapatos

¿Crees que a tus colegas les han robado los zapatos camino al trabajo? No, no es así. A la hora de trabajar en noruega, no hay nada más común que ver a todos en medias y pantuflas. La idea es aprovechar las reuniones para que todos puedan lucir sus hermosos calcetines tejidos. ¿No tienes calcetines? No te preocupes: siempre hay un tejedor loco en todas las charlas que de seguro estará dispuesto a hacerte un par. ¿Lo ves? No hay problemas, solo soluciones en las las reuniones con noruegos.

Las reuniones noruegas y el consumo de café

Las reuniones noruegas pueden ser muy largas. Es por eso que se proporcionan litros de café. La duración de las reuniones en Noruega se debe a que nadie se atreve a tomar una decisión porque nadie quiere parecer más importante que los demás. Cuando tienes que trabajar en Noruega, debes enfrentarte a reuniones donde todo el mundo habla y luego nadie toma una decisión, de hecho, parece como si todos se hubieran olvidado del objetivo del encuentro. Por eso las reuniones son eternas; y tal vez, haya que hacer una nueva reunión para definir lo que no se pudo establecer en la primera reunión.

Olvídate de quién es el jefe

La autoridad es mucho más horizontal que en otros entornos de trabajo europeos, como Alemania, por ejemplo. Un jefe noruego no suele decir con autoridad “decido que esto es lo que va a pasar”, sobre todo estando al frente de una reunión, incluso si todos ya han dicho sus opiniones. ¿Quién crees que eres? ¿El jefe, o algo?

Hacer ruidos molestos

Para los noruegos, no hay como una reunión de trabajo para hacer ruidos molestos. Estos ruidos, que consisten en una inspiración (“AH”) y distintos zumbidos (“Hmmmmmm”), los usan para demostrar que están prestando atención (aunque en realidad están tejiendo o tallando madera). Al principio es un poco inquietante, pero luego te acostumbras.

Tener demasiadas reuniones

¿En qué otro país del mundo es que hay una reunión para planear otra reunión? También a veces en Noruega hay reuniones para quejarse de que hay demasiadas reuniones. Así que el objetivo de cada reunión es cambiar la cultura de las reuniones en la oficina y tener menos reuniones. Pero los noruegos necesitan una reunión para eso.

Nunca llegar tarde

Esto se ha vuelto extraño, ya que rara vez se respeta en otros países; pero en Noruega, es MUY importante llegar a tiempo a una reunión. Debido a esto, todos llegarán 5 minutos antes. No sabemos cuándo la reunión va a terminar, pero al menos sí cuando comenzará.

¿Cuándo es el momento para una reunión?

Por último, para aquellos que quieren saber cuándo programar una reunión de trabajo en Noruega: busquen un calendario de vacaciones escolares..

Nunca se debe programar una reunión de trabajo en Noruega:

– Después de 15:00 en un día de semana normal de lunes a jueves, de modo que aquellos que necesitan salir a las 15:30 para llegar a sus niños en la escuela  todavía pueden hacerlo.

– Un viernes después de 14:00. Una vez un chico suizo puso una reunión un viernes a las 17:00 y fue noticia nacional.

– En julio: todo el mundo en vacaciones a Syden (El Sur de Europa).

– La semana antes del Viernes Santo, un largo fin de semana de Pascuas que los noruegos transforman en unas vacaciones de 10 días.

– Las semanas antes y después de la Navidad.

¡Eso es todo, amigos! Esperamos que te haya gustado nuestro post, ¡cuéntanos qué te ha parecido!


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