Un barcelonés en Trondheim: hispanohablantes en Noruega

Estamos haciendo un libro para documentar la experiencia de varios hispanohablantes en Noruega, que decidieron dejarlo todo para arrancar de cero allí.  Cristian, (31 años, español, ingeniero químico), es uno de los que prestó testimonio para este proyecto, que creemos que puede ser útil para todos los que como él, soñaron alguna vez con instalarse en tierras nórdicas. Aquí, un extracto de lo que nos ha contado sobre su experiencia:

¿Por qué decidiste ir a Noruega, en vez de a otro país?

Noruega fue el primer país que me dio una oportunidad laboral interesante. Realicé una estancia de tres meses en el 2011, y tras finalizar mis estudios y dada la imposibilidad de encontrar trabajo en España, decidí buscar fortuna en otros países; empezando en Noruega, donde ya tenía contactos.

¿Cuáles eran tus principales miedos/dudas antes de viajar a Noruega?

Mis principales miedos y dudas eran si podría solventarme con mi sueldo; cómo sería la gente, si me ayudarían a resolver los problemas que irían surgiendo; qué actividades sociales podría hacer; cómo podría aprender el idioma; entre otras.

¿Había algo que imaginabas de Noruega que una vez que llegaste, descubriste que no era así?

Lo que más me sorprendió es el ritmo de vida en general. Al menos en la ciudad donde vivo, es más tranquilo que en mi natal Barcelona. No obstante, los trabajadores aprovechan mucho el tiempo de su jornada laboral y son muy efectivos.

 Otra cosa que me sorprendió es lo bien que las leyes cuidan a las personas en cuanto al trabajo y los servicios sociales. Por último, me sorprendió gratamente lo bien que se concilia la vida laboral y familiar: los noruegos saben dedicar el tiempo adecuado a su jornada laboral pero también tienen mucho tiempo para disfrutar del ocio.

 

¿Cuál fue el error más grande que has cometido durante tu emigración a Noruega?

Mis dos errores más grandes fueron no ahorrar un poco más de dinero (porque el depósito de mi piso de alquiler era muy elevado) y no haber aprendido algo de noruego antes de llegar.

¿Dónde vives actualmente en Noruega y a qué te dedicas?

Actualmente vivo en Trondheim desde enero de 2014. Soy ingeniero químico y estoy realizando un postdoctorado en el departamento de Ingeniería Química de la universidad NTNU, el cual durará hasta enero de 2016.

¿Cuál fue tu reto más grande después de llegar a Noruega?

Mi mayor reto fue el de iniciar una vida completamente nueva lejos de todo lo que tenía hasta ahora.

Llegar a otro país y enfrentarme a un supermercado con productos desconocidos; lograr realizar todos los trámites correspondientes para formalizar mi estadía; afrontar un trabajo nuevo y con compañeros que eran completos extraños para mí; hacer nuevas amistades y buscar actividades placenteras; comenzar a estudiar noruego; establecerme en mi nuevo apartamento y realizar los trámites adecuados para normalizar los pagos y darme de alta de los servicios básicos lo antes posible. Y, todo esto, ¡sin la compañía de un amigo cercano, una pareja o un familiar!

¿Si pudieras darle un consejo a otros españoles que planean hacer lo mismo que tú, cuál sería?

Mi consejo es que la gente que decida venir para aquí se prepare bien antes, tanto económicamente como a nivel de idioma.  Estos dos elementos son muy importantes para vivir pero también para la Oficina de Inmigración, que son los que dan el visto bueno a que puedas quedarte.

Un error muy grande que cometen muchas personas, es que se van a otros países a la aventura, a ver qué pasa.

¿Cómo lograste encontrar tu puesto de trabajo?

Encontré mi puesto de trabajo gracias a la estancia que realicé en 2011 durante mi doctorado. Contacté con la profesora que tuve en ese momento para solicitarle una carta de recomendación y me ofreció reenviar mi currículum a sus compañeros por si surgía alguna oportunidad en la que pudiera encajar. Esto me abrió las puertas a las empresas escandinavas.

¿Cuál fue el momento en el que te has sentido más orgulloso desde que has decidido emigrar?

Te sientes muy orgulloso de ti mismo en el momento en el que a pesar de estar solo en un país desconocido, ves que te desenvuelves bien en el día a día y descubres que eres más independiente de lo que creías. Cada día es una nueva aventura y hay muchos altibajos, pero al final, a pesar de las dificultades, vale la pena por todo lo que aprendes día a día.

¿Recomendarías esta experiencia? ¿Volverías a hacerla?

Rotundamente sí. No es únicamente una experiencia laboral, es una aventura de crecimiento en muchos aspectos, sobre todo en el personal. Viajar es crecer, ayuda muchísimo a abrirse al mundo, conoces gente de todos los puntos del planeta y compartes experiencias y formas de vida; te permite comenzar una vida desde cero y vivirla como tú escojas. La parte negativa es que tu familia y amigos se quedan atrás, pero siempre estarán ahí para apoyarte en la distancia y con las nuevas tecnologías, la distancia no se nota tanto.

Una última cosa, pero no menos importante: el hecho de desplazarte a otro país te otorga la sensación de notar que no perteneces a un único sitio, si no que perteneces al mundo; y que si quieres, puedes. Muchos ánimos y fuerza para todas las personas que decidan embarcarse en una aventura similar.

¿Tienes una historia de inmigración en Noruega? ¡Cuéntanos y participa de nuestro libro!


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Aprender noruego en pareja

Para este San Valentín pensamos un título romántico. ¿Qué mejor que aprender noruego de a dos? Claro, es una gran idea, pero si tu pareja es justamente un/a noruego/a y tú solo sabes decir “hei” y “takk”, el panorama se complica.

¿Por qué? Porque seguramente tú no tendrás paciencia para aprender a hablar noruego, y él o ella lo mismo con el español.  Entonces, los dos terminarán comunicándose en inglés, con sonidos guturales, lenguaje de señas, emojis o lo que sea.

Una escena de "Love Actually" que refleja que para el amor no hay idiomas.
Una escena de “Love Actually” que refleja que para el amor no hay idiomas.

 

Bueno, eso está muy bien los primeros tres meses cuando todo es romántico y “contigo pan y cebolla”, pero todos sabemos que ese momento se extingue. (Si. Seamos realistas. Eso de que el amor es para siempre dejémoslo para las canciones de Ricardo Arjona).

Llega un momento en que los dos tienen que ponerse de acuerdo y tú decir: “Muy bien, a partir de hoy voy a hacer un esfuerzo por aprender a hablar noruego” y tu pareja lo mismo con el español, porque de eso se trata el amor, ¿verdad? Hay que ser democráticos.

Bueno, pero ¿cómo empezar? Aquí te decimos algunos consejos útiles:

  1. Dile a tu pareja noruega que quieres aprender a hablar su idioma. Sé firme. Es importante que sepa tu determinación, y pídele que te corrija cada vez que pronuncias mal una palabra. Si empiezas pronunciando mal los sonidos, después es difícil corregirlo…Así que mejor empezar bien desde el principio.
  2. Propongan un día (o varios) a la semana donde solo se comunicarán en noruego. No vale hablar en inglés u otro idioma. Tu pareja deberá ayudarte hablando más lento y corrigiéndote si te equivocas.
  3. Hagan planes donde tú puedas practicar el idioma. Por ejemplo: ver una película juntos, -tal vez con subtítulos si lo necesitas-, o ir a un concierto, una obra de teatro, etc. También es una buena idea leer el periódico juntos, o cantar. Sí, cantar es una gran forma de aprender un idioma.
  4. Toma las riendas de las conversaciones. Si van a cenar, serás tú quién ordene la comida. Si van de compras, tú interactuarás con los vendedores.  Vayan juntos a bares o a grupos de conversación.
  5. Tu pareja no es tu traductor/a. Si no entiendes algo, o te cuesta comunicarte con alguien en noruego, usa todos los recursos posibles para entender o hacerte entender. No le pidas a él o ella que te haga de intérprete. Acostúmbrate a ganar autonomía de forma paulatina, pero constante.
  6. Cada vez que estén esperando el bus o simplemente paseado, aprovecha para que te enseñe nuevas palabras y para que tú compruebes lo que has aprendido.
  7. Festejen el amor y ¡disfruten! Las barreras idiomáticas están para romperse.

Otros recursos sobre el tema:

http://www.fluentin3months.com/couples/

http://www.telegraph.co.uk/education/educationopinion/10098089/Learning-for-love-romance-through-the-language-barrier.html

http://www.quora.com/What-is-the-best-way-to-learn-each-others-language-as-a-bi-national-couple


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El desafío: 5 retos para los hispanohablantes que quieren aprender noruego

Tenemos dos noticias para decirte. La buena, es que el noruego no está en esta lista de los 10 idiomas más difíciles de aprender. La mala, es que el noruego tampoco es coser y cantar. Si aceptas el desafío de aprenderlo, deberás sortear, cual maestro de karate, ciertos obstáculos comunes para todos los estudiantes hispanohablantes. ¿Te animas a hacerlo?

¡La práctica hace al maestro, pequeño saltamontes!

Desafío 1: Nuevos sonidos y letras

Hace poco le preguntamos a un alumno de nuestro curso qué era lo que más le costaba a la hora de aprender noruego. Nos dijo: “Hasta ahora lo más difícil es no intentar pronunciar las palabras en español cuando las leo.”

¿Por qué pasa eso? Porque en el idioma noruego hay sonidos que no existen en español, como por ejemplo la ‘ø’ y todos los que detallamos aquí. Por eso, es fundamental que logres incorporarlos lo antes posible. Por otro lado, también algunas de las letras no suenan igual como en español, por ejemplo la ‘v’, ‘j’, y la ‘h’. Mira nuestro video de YouTube con el alfabeto noruego para aprender a pronunciar estas letras correctamente, o el video sobre la vocal ‘u’.

Desafío 2: Verbos en infinitivo no acaban con una ‘r’

En español, los verbos de infinitivo siempre terminan con ‘r’, por ejemplo “hablar”, “temer”, “partir”. Pero en noruego, si pones una ‘r’ al final de un verbo, quiere decir que lo estás conjugado en la forma presente. Por ejemplo: muchos hispanohablantes dicen “Jeg skal spiser” (“Voy a como”) en vez de “Jeg skal spise” (“Voy a comer”). Así que presta atención: la “r” al final del verbo no significa infinitivo, sino tiempo presente.

Desafío 3: Orden de las palabras

Este tema es un poco complicado y lo vamos a tratar en profundidad en otro post y en una lección del mailing list. Lo básico es que en noruega puedes decir tanto “He cenado hoy” como “hoy he cenado”, es decir, el circunstancial de tiempo puede ir al principio y al final del verbo. PERO: si “hoy” está al final, se dice “yo he”. Si está al principio, se dice “he yo”, lo cual no existe en español. O sea , si lo pasamos a español, sería:

Hoy he yo cenado. (I dag har jeg spist)

Yo he cenado hoy. (Jeg har spist i dag)

Desafío 4: Consonantes dobles

En español no se usan consonantes dobles, como en noruego. Por eso es un error común confundir palabras que son parecidas pero que significan cosas diferentes porque una lleva doble consonante y la otra no. Por ejemplo: spise/spisse (comer/afinar), bake/bakke (hornear/suelo), tak/takk (tejado/gracias).

Desafío 5: Géneros

Muchos hispanohablantes tienen problemas cuando es hora de asociar un sustantivo con su género correcto en noruego. Como explicamos en este post, a veces los géneros no son similares en los dos idiomas, por ejemplo:

  • en løsning (masculino) – una solución (femenino)
  • et hus (neutro) – una casa (femenino)

También es muy común en noruego que la misma palabra tenga dos géneros, por ejemplo:

  • en skole (masculino) – una escuela
  • ei skole (femenino) – una escuela

Aunque generalmente no es tan importante saber si el género de un sustantivo es femenino o masculino, ya que se mezclan a menudo. Es más importante saber si el género es de tipo neutro o no.

Como siempre decimos, aprender noruego es cuestión de memorizar, memorizar y repetir. ¡Ánimo, y a no bajar los brazos! Si logras superar estos desafíos, aprender noruego te resultará mucho más fácil.

Te esperamos en nuestro curso online donde podrás acceder a recursos didácticos gratuitos. ¡Anímate! Y si tienes dudas, no dejes de consultarnos.

 


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